BuJo: cómo vacío mi cabeza para organizar mis días

¿Te consideras una persona organizada y sin embargo te cuesta ordenar tus días? ¿Te pasa que querés hacer mil cosas y nunca encontrás el tiempo para hacer todo? Te entiendo, era el problema de mi vida. Te tengo una buena noticia: hay algo maravilloso llamado bullet journal que puede aportar el granito de orden que te está haciendo falta.

Nunca me consideré una persona especialmente desorganizada, siempre tenía una listita para todo. El problema es que esas listitas estában desparramadas por todos lados: en papeles en mi escritorio, en la pizarra de la cocina, en la cabeza de mi pareja, en distintas apps de mi teléfono, y podría seguir. Literal, mi cabeza era esto:

1000 post-its de colores en una pared
Las listas mentales que me iba haciendo

Y la verdad es que era eso porque tampoco encontraba mejor manera de organizarme. Todos los años empezaba una agenda y la abandonaba. A veces me agarraba un ataque de orden e intentaba digitalizar todo, pero era mucha información y todo quedaba a mitad de camino. Hasta que el año pasado me encontré un libro que me hizo poner todo en perspectiva: “El método bullet journal. Examina tu pasado, ordena tu presente y diseña tu futuro.” de Ryder Carroll. El título me parecía demasiaaaado ambicioso, pero iterar mi rutina es mi pasión, así que le di una chance. Y acá estamos, por compartirte cómo un cuaderno y 10 minutos al día pueden hacer magia en tus días.

Qué es

El Bullet Journal (de ahora en más, BuJo) es un sistema analógico de organización personal, para mi la mejor definición es “una cajita de herramientas que vas usando lo que necesitas”. Simple y en español: un cuaderno donde podés vaciar tu cabeza en pos de organizarte mejor.

Ahora, hay un preconcepto de que el BuJo es para gente que le gusta dibujar y hacer caligrafía. La realidad es que debería tener el formato que le sirva a cada cual y podrían ser hojas impresas o escritas en blanco y negro y ya. Lo usual es usar un cuaderno tipo A5 con bullets, ya que son muy cómodos para amoldarlos a necesidades, hacer listas, tablas o recuadros.

En qué consiste

El libro plantea 3 secciones básicas y luego podés ir agregando las secciones que a vos te sirvan. Por lo que un BuJo se compone de:

  1. Índice
  2. Registro futuro
  3. Registro mensual
  4. Registro semanal y diario
  5. Secciones extras

Índice

Es clave para navegar el cuaderno. Primero, implica numerar las hojas. Segundo, cuando vamos creando secciones (registro futuro, registro mensual, secciones extras), lo sumamos al índice aclarando las páginas donde podemos encontrar dicho contenido. Ayuda mucho para volver a información vieja.

Registro futuro

Inmediatamente después del índice dedicamos 2 dobles páginas a poner los meses del año. En cada cual podemos anotar cosas que necesitemos recordar: turnos, conciertos, eventos, etc. No hace falta llenarlo, podemos irlo completando con el tiempo.

Registro mensual

Hacemos una sección por mes. Podemos dedicar una página a la portada, para que sea bien claro donde comienza. Luego escribimos, en el formato que sea más cómodo, los días del mes y lo que necesitemos recordar con más detalle. Yo lo uso para cumpleaños, eventos especiales, turnos médicos o viajes.

Registro mensual: una página con todos los días del mes
El registro mensual en una página y bien minimalista

Registro semanal y diario

No es una sección cómo tal, sino que va luego del registro mensual y termina siendo una gran sección. Básicamente, es el registro de qué pasa día a día y es lo que nos permite organizarnos. Yo suelo dedicar una página por semana y al costado voy haciendo la lista de cosas que quiero o necesito hacer, para luego poder asignarles un lugar en la semana. Mis registros semanales se ven algo así:

Doble página de un cuaderno con un recuadro para cada día de la semana

Secciones extras

En mi caso, el primer mes no puse nada extra porque medio me agobiaba y no sabía muy bien que esperar. En los meses siguientes probé cosas como: habit tracker, notas de mi club de lectura (¡Hola, Unagi readings!), resumen del mes (es un simil collage de recuerdos), mood tracker y organización de mini proyectos creativos. Sé que también hay gente que incluye: listas de libros leídos o por leer, listas de pelis vistas o por ver, registros de gratitud, por nombrar algunas ideas más.

4 imágenes de posibles secciones extras en el cuaderno
Ejemplos de secciones extras: habit tracker, mood tracker, review del mes, registro de gastos.

¿Y cómo se usa? 🤔

Organización general

  1. Conseguimos un cuaderno.
  2. Armamos índice, registro futuro y primer mes.
  3. En la rutina, vas viendo la semana presente y agendando cosas para la próxima semana. Si queremos agendar cosas muy lejanas, van al registro futuro.
  4. Para la segunda mitad del mes, podemos armar la sección del mes siguiente. En mi caso, cuando armo el mes próximo es cuando aprovecho para hacer cambios o incluir nuevas secciones.

Organización diaria

Para mí, acá es donde sucede la magia ✨. El manejo semanal es más estructurado y todo se basa en el uso de íconos. De base podemos tener 2 tipos de elementos:

· Tareas

⭕ Eventos

La gracia de tener tareas pendientes al costado es que podemos:
> migrarlas: a otro día.

agendarlas: si son un evento con lugar y hora.

Esto significa que ya pasó de to-do a tener un espacio en un día, queda como migrada/agendada en to-do y vuelve a su estado de tarea o evento en el día asignado.

El último paso es ir resolviendo día a día las tareas:

✔️ Algo hecho: aplica tanto para tarea como para evento.

❌ Algo cancelado, es algo que no se hizo y no se va a hacer.

> Algo que volvimos a migrar: iba a hacer yoga hoy y al final lo voy a hacer mañana.

* Prioritario: sobresalta la importancia de una tarea.
En mi día a día yo voy anotando cosas en el listado al costado y luego las migro al día necesario. Cuando agarro mi BuJo a la mañana acomodo las tareas en los días y a la noche suelo marcar lo que hice, lo que cancelé o migrar tareas para otros días.

En lo personal, me sirve mucho:

  • no agendar tareas obvias (como trabajar),
  • agendar tareas de ocio (para priorizarme), y
  • no sobrecargar un día (si después hago más, mejor, pero si quiero hacer mucho de base, es obvio que no voy a poder con todo).

Un patri-tip: si migramos algo muchas veces… tal vez no era tan necesario. Al menos, no por ahora.

Conceptos claves

  • Resumir: la idea del BuJo es no explayarnos. Podemos tener excepciones, obvio, cada cual lo maneja como quiere. Pero la idea es poder ser concisos y entender todo lo más rápido y fácil posible.
  • Constancia: calidad por sobre cantidad. No hace falta dedicarle 3 horas diarias, pero sí es importante revisarlo a diario. Yo lo tengo a mano en mi escritorio, lo reviso antes de empezar el día y al terminarlo. Me aseguro de dejarlo visible, literalmente mi día arranca una vez que revisé mi BuJo y sé qué esperar del día.

Tips

  • Empezar simple. ¿Viste cuando al principio me quejaba de que abandonaba la agenda o que nunca podía digitalizar tooodas mis cosas? La clave acá es empezar sencillo y escalarlo. Empezar con el registro futuro y los registros diarios.
  • Probar e iterar, no apuntar a hacer todo impecable a la primera. Como vas haciendo mes a mes, podés cambiar lo que no te funcionó e ir agregando cosas.
  • Probar 3 o 4 meses antes de abandonarlo. Esto es clave para ir haciendo cambios y acostrumbrarse.
  • Dejarlo siempre a mano y visible para arrancar el día. Esto ayuda muchísimo a ser constantes y usarlo de manera regular.

Beneficios

¿Por qué hago BuJo? La realidad es que siempre me gustó escribir y hacerlo a mano ayuda a pensar y procesar mejor las cosas. Creí que la mayor ganancia iba a ser tener todo centralizado en un solo lugar. Ahora, lo que no me esperaba era encontrar tantos beneficios extras. Te cuento mis favoritos:

  • Estoy más organizada: tener una visualización de todo lo que quiero o necesito hacer a la par del tiempo que dispongo me permite priorizar y agendar. Antes todo lo que no hacía hoy lo podía hacer mañana y era la historia sin fin; hoy sé que un día limpio, un día tengo clases, un día me queda libre para mis hobbies y así.
  • Despejo la cabeza: sé que la información está centralizada ahí, necesito algo, voy al cuaderno y mientras tanto puedo avanzar más enfocada en las prioridades del momento.
  • Recuerdo mejor: puedo agendar cosas sin miedo a olvidarme y a la vez puedo ir viendo día a día qué me depara y o qué más puedo hacer ese día.
  • Soy más resolutiva: puedo enfocarme en una cosa a la vez y, en consecuencia, me resulta mucho más fácil tomar decisiones criteriosas.
  • Tengo más tiempo libre: como todo está agendado, por primera vez en mucho tiempo puedo dedicarme tiempo para mi de manera regular y constante, sin culpa o sin patear cosas que tenía que hacer.
  • Hago más cosas: antes procrastinaba mucho por no saber donde empezar, ponerme con algo sin medir el tiempo que me tomaba o pretender hacer muchas cosas a la vez. Ahora le dedico tiempo finito a las cosas que me propongo: hago una cosa a la vez y predefinido cuánto tiempo voy a dedicarle. De esta manera, administro mejor el tiempo que le dedico a cada tarea y soy capaz de hacer más en la misma cantidad de tiempo.

¿Habías escuchado hablar alguna vez de esta técnica? ¿La probarías? Contame qué te parece en comentarios!